V - Derecho de propiedad.
Prácticamente todos los proyectos importantes para el ser humano, necesitan del uso de bienes materiales.
Sin dichos
bienes, la libertad de acción del individuo apenas se limitaría a la
expresión y el pensamiento, necesitamos del uso de aquello que tenemos a
nuestro alrededor para llevar a cabo nuestros proyectos vitales.
Por desgracia, vivimos en un mundo donde dichos bienes o recursos son
limitados, y puede acontecer que varias personas deseen utilizar el mismo bien,
para satisfacer sus necesidades. El liberalismo, otorga al individuo una
herramienta en forma de derecho individual, esta, es otra de las columnas
principales de nuestra filosofía de pensamiento, se llama el derecho de
propiedad. Este instrumento logrará otorgar la capacidad de uso y
disfrute del bien a uno de los individuos y negarlo a los demás.
Siempre que un individuo exija a otros que no usen un
determinado bien, se deberá saber si el primero de ellos dispone del derecho de
propiedad sobre el recurso en cuestión. El derecho de propiedad significa: que
es el poseedor de dicho derecho el que usará el bien y el resto de individuos
deberán respetar el uso que le dé el primero, a impedir que los no propietarios
utilicen dicho bien sin el consentimiento de su legítimo dueño, a solicitar
indemnización en caso de que alguien dañe el bien, obtener la capacidad de que
el poseedor del derecho transforme o destruya el recurso, lo transfiera a otro
individuo a cambio de una compensación, lo done a otro individuo a cambio de
nada, y quedarse con la renta que genere el bien.
"El derecho de propiedad se fundamenta en nuestros
deseos naturales, en los medios con los que estamos dotados para satisfacer
estos deseos y en el derecho a lo que adquirimos por esos medios sin violar los
derechos similares de otros seres sensibles"
-Thomas Jefferson-
Hasta aquí todo claro, pero ¿Qué es un bien
susceptible de ser adueñado? ¿Cómo nace la propiedad? ¿Qué limitaciones tienen
los derechos del dueño o propietario?
Un bien apto para ser adquirido o apropiado, es aquel
que es escaso en términos de su uso potencial, por lo que, ante la voluntad de
varias personas de apropiárselo, debemos otorgar el derecho de uso a uno de
dichos individuos. Existen tres formas de hacerlo: la primera es la
distribución equitativa de los recursos existentes, esta opción se descarta
pues es muy problemática debido a la gran heterogeneidad de recursos existentes
y la complicación de poder repartirlos equitativamente, la segunda forma es la
distribución en base a la utilidad, esta también es bastante compleja de
aplicar puesto que las personas otorgamos distintos niveles de importancia a
nuestros proyectos o fines vitales, y la tercera y que más se ajusta al liberalismo,
es la apropiación originaria, es decir, aquellos recursos que nadie usa, pasan
a ser propiedad de quien los usa por primera vez.
Además de por apropiación originaria, existe otras
formas de adquirir derechos de propiedad, por transferencia libre y voluntaria
del propietario a cambio de una compensación, o por donación del legítimo
propietario.
Exactamente igual que nadie puede intervenir en el
derecho de libertad de otras personas a llevar adelante sus proyectos de vida,
tampoco podemos hacerlo en el derecho que tiene dicho individuo a usar como
considere oportuno su propiedad en búsqueda de satisfacer dichos proyectos
vitales.
Cabe reseñar que la primera propiedad de la que
gozamos todos y cada uno de nosotros, es la propiedad de nuestro propio cuerpo.
"Cada hombre es propietario sobre su
propia persona; eso es algo sobre lo que nadie más tiene derecho. En este
sentido, cabría decir que el trabajo de su cuerpo y el producto de sus manos
son estrictamente de su propiedad"
-John Locke-
¿Es en este aspecto tal y como comentábamos en el
primer artículo, el liberalismo una filosofía de pensamiento individualista
puesto que promueve que uno o varios recursos solo tengan un propietario? Tajantemente,
no.
La propiedad sobre un determinado recurso puede
surgir o nacer de forma comunitaria, esto, es totalmente compatible con la
forma de pensar liberal, en tal caso el derecho de propiedad privada se
ejercerá de forma conjunta o mancomunada. Este tipo de gestión suele plantear
muchos más problemas o conflictos puesto que varias personas deben ponerse de
acuerdo a la hora de organizar el uso del bien, su producción, mantenimiento,
distribución de los frutos generados, etcétera
Sin embargo, cuando el recurso o bien es
indivisible y su propiedad comunal privada este tiende a ser más eficaz, que,
si su propiedad fuera individual, por ejemplo, la gestión de espacios públicos,
alcantarillado o gestión del medio ambiente.
Nada tiene el liberalismo en contra de este
último tipo de recurso siempre y cuando haya surgido de forma libre, pacífica y
voluntaria.
Como ya he comentado en el artículo anterior -derecho a la libertad- la reciprocidad en los derechos es una condición sin ecua non para
el liberalismo, yo respeto tu propiedad y tu libertad, a cambio de que tu
respetes mi propiedad y mi libertad. Pero ¿qué sucede si después de una
apropiación originaria no quedan suficientes recursos para otros individuos?
estos podrían reclamar una compensación a los primeros. Este aspecto es
conocido como el proviso de Locke:
"Cuando una persona extrae una cosa
del estado de la naturaleza y la incorpora a su trabajo, esa cosa deja de ser
propiedad común del resto de hombres y pasas a ser propiedad de esa persona: y
es que el trabajo que le ha sido incorporado es propiedad incuestionable de esa
persona, de modo que nadie más puede tener ya derecho a esa cosa: al menos no
allí donde queden suficientes otros bienes y de igual calidad, para el resto de
personas"
-John Locke-
En otras palabras, los propietarios que se
apropien de todos los recursos naturales y no dejen en cantidad suficiente para
los demás, deberían indemnizar o resarcir a los no propietarios, puesto que
estos, además de no tener posibilidad de apropiarse de recursos cargan con el
deber de respetar la propiedad del primero.
También cabe afirmar que cuando un propietario de
un bien lo utiliza de una manera productiva e incrementa su disponibilidad
efectiva para el resto de personas, ya está compensando a los no propietarios
en forma de incrementar la disponibilidad de los medios materiales a su
alcance.
No es tampoco aceptable para el liberalismo que
ningún propietario use su propiedad para interferir en los proyectos vitales de
nadie.


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