IX - Libre mercado.

Muchos son los motivos que pueden llevar a las personas a asociarse entre sí, religiosos, lúdicos, deportivos, intelectuales...

Pero el más común de todos ellos es sin lugar a dudas los motivos económicos, los individuos nos asociamos para producir bienes o servicios. A lo largo del paso de los siglos esta característica ha sido común, nos hemos asociado para cazar, labrar, pescar, construir… Los seres humanos necesitamos de estos recursos para poder subsistir, necesitamos que se produzcan alimentos, cultivos, lugares donde vivir, vestimenta y un largo etcétera

La obtención de dichos recursos y servicios nos es más sencillo de lograr si lo llevamos adelante de una manera conjunta. Ya hemos visto que todo ser humano tiene derecho a llevar a cabo sus fines vitales, pues bien, en este artículo vamos a ver que dicho individuo también tiene derecho a elegir su oficio o profesión y a decidir si desea o no asociarse con otros.

 

"Habrá libertad para todas las personas, de cualquier calidad o condición, incluso para los extranjeros, de emprender y ejercer en todo nuestro reino y particularmente en nuestra buena ciudad de Paris."

"A partir de ahora ya no se les podrá exigir a los ciudadanos ningún trabajo ya sea gratuito o forzado que, bajo el nombre de corvée o de cualquier otra denominación, les obligue a construir caminos o a desarrollar cualquier obra pública."

-Turgot-

 

Algunos pensadores de mucha influencia y carácter socialista, han intentado implementar una distinción entre los bienes de consumo y los bienes de producción, tratando de reconocer únicamente el derecho de propiedad privada sobre los primeros, pero no sobre los segundos. ¿El motivo? los segundos tienen una finalidad lucrativa y no son indispensables para salvaguardar el proyecto vital de las personas.

Para el liberalismo es un auténtico sin sentido puesto que la propiedad de dichos medios de producción pueden ser perfectamente el proyecto vital de mucha gente, existen muchos individuos que se quieren dedicar justamente a eso, producir bienes de consumo para otros. Por tanto, no cabe restringir bajo ningún concepto la propiedad privada de bienes.

La propiedad privada y la autonomía contractual vía contrato unilateral o bilateral, implican la posibilidad de transferir a terceros cualquier tipo de bien o servicio, a este hecho o proceso le llamamos, libre comercio, es decir, el derecho a ofertar cualquier bien o servicio a los demás en las condiciones que estos reclamen.

 

"Como la propiedad, el intercambio es un derecho natural. Todo aquel que haya producido o adquirido un bien debería tener la opción de usarlo para sí mismo o de transferirlo a otro por algo que consienta dar a cambio. Arrebatarle esta potestad al ser humano, cuando no atenta contra el orden público ni contra la moralidad, sería tanto como legalizar el robo: es decir, sería violar un principio de justicia."

-Frédéric Bastiat- 

 

Por tanto, es del todo razonable que diversos individuos, constituyan una propiedad privada comunal a partir de propiedades privadas individuales y se dediquen a explotarlas para producir los bienes o servicios que previamente hayan decidido orientados a su consumo o al consumo de otros.

El liberalismo considera legítimo mancomunar los medios de producción siempre y cuando dicha mancomunidad tenga un origen voluntario, recordemos que siempre hay un reverso, el derecho a la libre asociación conlleva el derecho a la no asociación si el individuo así lo desea.

Han sido muchos los casos, en los que, por desgracia, se han tratado de crear asociaciones de personas generadas en la violencia, la obligatoriedad y la coerción, así también, son muchos los pensadores que defendieron el uso de la violencia para erradicar el derecho de propiedad.

 

"El único medio para llegar a tal situación es establecer la administración común; suprimir la propiedad particular; vincular a cada hombre al talento, a la industria que conoce, obligarle a depositar su fruto en el almacén común; y establecer una simple administración de distribución, una administración de subsistencia, que lleve el registro de todos los individuos y de todas las cosas y haga repartir estas últimas con la más escrupulosa igualdad."

-Babeuf- 

"El proletariado se servirá de su supremacía política para arrancar poco a poco todo el capital a la burguesía, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado en clase directora... Esto naturalmente no podrá cumplirse al principio sino por una violación despótica del derecho de propiedad y de las relaciones burguesas de producción..."

-Marx & Engels- El manifiesto comunista.

 

Lo habitual, históricamente hablando, ha sido la creación de asociaciones productivas en nuestras sociedades, no para el autoconsumo y si para el intercambio, cada asociación o comuna tiende a especializarse en fabricar un determinado bien o bienes con el objetivo de intercambiarlos. Gracias a dicho intercambio, somos capaces de adquirir gran cantidad de bienes que otros producen.

 

"El mayor avance en las capacidades productivas del trabajo, así como la mayor parte de la habilidad, la diligencia y el buen juicio con el que han sido utilizadas en todas partes, parecen ser una consecuencia de la división del trabajo"

-Adam Smith-

"La división del trabajo es una característica esencial de cualquier sistema económico avanzado. Se halla en la base d prácticamente todo el desarrollo que normalmente vinculamos con el progreso técnico y el empleo de mejores máquinas y herramientas; su existencia es indispensable para lograr una alta y creciente productividad del trabajo. Y por ello mismo, la ausencia de división del trabajo es lo que caracteriza los colapsos económicos."

-George Reisman-

 

La necesidad de intercambiar con otros lo que producimos, nos vuelve a todos seres interdependientes, es decir, cada cual ha de convertir los intereses ajenos en intereses propios, deberemos de producir aquello que otros demandan y viceversa. Será solo dentro de la división del trabajo y el libre mercado, como las personas se podrán coordinar de manera espontánea para cooperar económicamente entre si a través del intercambio. Ello llevará a que tengan que competir entre ellas para lograr satisfacer las necesidades de otros individuos o de lo contrario no se relacionaran económicamente con ellos.

Llegamos a otro corolario dentro del libre mercado y el liberalismo, la libre competencia. En ausencia de libertad de competencia se podrían llegar a deformaciones de los mercados como que un solo agente obtuviera el monopolio de producir y vender un producto (monopolio) o un grupo de agentes (oligopolio), o un solo agente gozara del privilegio de adquirir un determinado producto (monopsonio) o un solo grupo de agentes(oligopsonio). En tales situaciones, la propiedad privada, la libre asociación, la libertad contractual se verían seriamente violadas.

 

"Los competidores aspiran a la excelencia y perfección dentro de un orden de cooperación mutua. La función de la competencia consiste en asignar a los miembros de una sociedad aquella posición desde la que pueden servir mejor al resto de los miembros de esa sociedad. Es el mecanismo que permite seleccionar, para cada tarea, a la persona más idónea."

-Ludwig von Mises-

 

Llegados a este punto, debemos entender que los individuos y las empresas no solo fabrican o producen bienes de consumo, también se dedican a producir nuevos medios de producción llamados -bienes de capital- para con estos incrementar su eficiencia. Por bien de capital, entenderemos toda aquella herramienta que emplearemos para fabricar bienes de consumo a un menor costo o de mayor calidad. Así, al sistema que añade al libre mercado la producción y acumulación de bienes de capital se lo conoce como capitalismo. Para fabricar dichos bienes, se debe de dejar de producir bienes de consumo, puesto que los recursos empleados en hacer lo primero no se pueden usar al mismo tiempo en lo segundo: es decir, la producción de bienes de capital requiere de un proceso de ahorro. Sin ahorrar, no es posible destinar recursos a producir bienes de capital. A su vez, invertir en estos bienes implica la asunción de riesgos por parte del inversor.



Por este motivo cuando escuchamos que el capitalismo está basado en el consumismo, podemos señalarlo como un grosero error, lo correcto sería todo lo contrario, el capitalismo en todo caso, está sustentado o fundamentado en el ahorro, en el ahorrismo.

Es por ello, que los individuos y empresas que cuenten con mejores bienes de capital serán más eficientes a la hora de competir con otros individuos y empresas produciendo mercancías para intercambiarlas en el mercado. En una asociación empresarial puede haber personas que cooperen aportando su tiempo de trabajo (trabajadores) o personas que cooperen aportando sus bienes de capital (capitalistas) cualquiera de ambas, es potencialmente valiosa, aunque no tiene porque serlo en igual medida.

En aquellas economías donde el trabajo sea muy abundante y fácilmente sustituible, la aportación del trabajador será poco remunerada, sin embargo, en aquellas economías donde sea el capital lo abundante y fácilmente sustituible frente al trabajo, la aportación de capital estará proporcionalmente poco remunerada. Los factores productivos son remunerados en función del valor añadido relativo que generan.

Para acabar, el sistema económico del liberalismo es el del libre mercado, esto significa: libertad de profesión u oficio, libre comercio, propiedad privada, libre empresa, libre competencia y libre asociación.


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